Los tapones sintéticos para vinos son uno de los inventos que más han evolucionado en las últimas décadas. Se han convertido, en muchos casos, en una alternativa de alta calidad a los tradicionales tapones de corcho natural.
Este sistema para embotellar vino permite preservar los aromas y cualidades de forma óptima y se ha ganado la confianza de muchas bodegas gracias a los beneficios que les aporta.
La evolución de los tapones: del corcho al sintético
El tapón de corcho ha sido durante varios siglos el cierre por excelencia para botellas de vino. Por eso, los productores y consumidores conocen bastante bien sus principales inconvenientes: su alta porosidad puede provocar oxidación, contaminación microbiana y la temida presencia del “sabor a corcho” que arruina todo el contenido.
Por otro lado, los avances tecnológicos en la industria del plástico han permitido desarrollar modernos tapones sintéticos elaborados con polímeros que dan como resultado resinas sintéticas de mayor calidad. Algunas de ellas tienen propiedades superiores al corcho tradicional.
Estas innovaciones se logran gracias a que los fabricantes de tapones de corcho sintético invierten constantemente en I+D para mejorar sus prestaciones. El resultado de esta inversión se traduce en extraordinarias cualidades de sellado, mayor higiene y durabilidad mejorada.
Características y ventajas de los tapones sintéticos
Los tapones sintéticos tienen varias características que los convierten en una opción ideal para conservar vinos de calidad:
- Una hermeticidad total, que evita la oxidación y la pérdida de los aromas del vino.
- Los polímeros que utilizan son materiales inertes que no transmiten sabores ni olores extraños.
- Estos materiales no porosos impiden la proliferación de mohos y bacterias, entre los que se incluye el famoso TCA.
- Al fabricarse en moldes, ofrecen una excelente uniformidad dimensional y se ajustan perfectamente al cuello de la botella.
- Tienen una alta durabilidad, que se ha mejorado aún más en los últimos años.
- Ofrecen la posibilidad de personalizarlos con logos, textos y diseños con facilidad.
- Los materiales sintéticos son 100% reciclables y sostenibles. También existen opciones biodegradables.
Pero estas características y ventajas se entienden mejor comparándolas con las del corcho natural, que tiene una porosidad inherente que permite cierto paso de oxígeno, puede transmitir sabores indeseados por la presencia de TCA, tiene una mayor variabilidad dimensional y un periodo de vida útil más corto. Los tapones sintéticos superan todas estas limitaciones.
Comparativa: tapones sintéticos vs. corchos naturales
A la hora de hacer una comparativa frente a los corchos tradicionales, los tapones sintéticos destacan en algunos puntos clave:
- Son más económicos que el corcho natural y permiten mejorar el margen de beneficio de cada botella. El precio puede ser hasta 5 veces inferior.
- Mayor hermeticidad: al estar fabricados con polímeros como el PVC o el polietileno, materiales no porosos a los que se le añade un grado de elasticidad controlado, su estanqueidad es total y se adapta perfectamente al gollete impidiendo cualquier entrada de oxígeno.
- Mayor higiene: debido a la ausencia de poros su superficie lisa y uniforme evita el desarrollo de mohos y bacterias causantes de malos olores y sabores desagradables, responsables de que se estropee el vino.
- Alta homogeneidad: al fabricarse mediante moldeo por inyección, todos los tapones son exactamente iguales y encajan de forma perfecta en cualquier botella de la medida correspondiente.
- Neutralidad: están fabricados con materiales que no desprenden ni permiten el paso al interior de la botella de ningún tipo de sustancia contaminante. Esto es fundamental para evitar el “sabor a corcho”.
Además, se puede añadir un detalle que puede preocupar a muchas personas: los corchos sintéticos son reciclables y, al igual que muchos plásticos, pueden ser depositados en el contenedor amarillo para desecharlos.
Tipos de tapones sintéticos en el mercado
Existen diversos modelos de tapones sintéticos, como los tapones para botellas de vino, que pueden adaptarse a las necesidades de los productores de diferentes maneras.
Tapones sintéticos estándar
Estos son los más económicos. Pueden imitar el acabado estético del corcho o teñirse con varios colores. Los materiales con los que se fabrican aseguran un buen sellado y conservación del vino. Son la opción perfecta para embotellar vinos jóvenes de consumo medio, ya sean tintos, blancos o rosados.
Tapones sintéticos personalizados
Los tapones personalizados permiten integrar el logo y la imagen de marca del vino mediante métodos de impresión de alta calidad. Normalmente están fabricados con polímeros de alta gama y, al igual que los estándar, están indicados para los vinos que no se guardan por periodos muy largos.
La alternativa al corcho natural más rentable
Los tapones sintéticos son hoy una opción real para cualquier bodega que busque la máxima calidad y fiabilidad al mejor precio. Sus extraordinarias prestaciones garantizan la perfecta conservación del vino y potencian la imagen de marca con diseños originales y exclusivos, un punto clave que permite a las bodegas destacar en el vasto mercado del vino.