La certificación IFS, International Featured Standards, se ha convertido en un sello distintivo de calidad y seguridad alimentaria para las empresas del sector alimentario. En un mercado cada vez más exigente y competitivo, obtenerla es un paso muy importante para garantizar la confianza de los consumidores y la excelencia en los procesos de producción de alimentos.
Desde Excelent Cork, como expertos en la fabricación de tapones sintéticos para bebidas, estamos comprometidos con la excelencia y la calidad. En este artículo te contamos qué es este certificado y por qué es tan importante.
¿Qué es la certificación IFS?
La Certificación IFS es un estándar reconocido a nivel mundial en el sector alimentario que establece criterios rigurosos para garantizar la calidad y seguridad de los productos alimentarios. Desarrollado por expertos del sector y respaldado por asociaciones de la industria alimentaria, su objetivo principal es establecer un marco de referencia común para todos los eslabones de la cadena de suministro. Las empresas certificadas demuestran su compromiso con la calidad y la seguridad de sus productos, consiguiendo así diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo.
Beneficios de la certificación IFS
Las empresas del sector que consiguen la certificación IFS para alimentos se benefician de numerosas ventajas que te detallamos a continuación:
- Garantía de calidad y seguridad: asegura altos estándares en la producción de alimentos, ofreciendo productos seguros y de calidad para los consumidores.
- Acceso a nuevos mercados: cumplir con los requisitos de la certificación, permite que las empresas pueden operar en mercados internacionales exigentes que requieren este sello de calidad.
- Confianza del consumidor: los productos certificados son reconocidos por su calidad y seguridad, generando confianza y lealtad entre los consumidores.
- Reducción de costes: al mejorar los procesos y cumplir con los estándares de la certificación, las empresas pueden reducir costes de retrabajo y pérdidas por productos no conformes.
- Mejora de la imagen corporativa: mejora la reputación de la empresa al demostrar su compromiso con la calidad y la seguridad alimentaria.
- Cumplimiento de la legalidad: siguiendo los requisitos de la certificación, las empresas cumplen con las normativas y regulaciones legales en materia de seguridad alimentaria.
Estos beneficios no solo fortalecen la posición competitiva de las empresas, sino que también aseguran la satisfacción y seguridad de los consumidores en cada producto que lleva el sello del certificado IFS.
¿Cómo obtener la certificación IFS?
Antes de iniciar el proceso de certificación IFS y asegurar la calidad y seguridad de los productos alimentarios, las empresas deben cumplir con una serie de requisitos. Una vez los tengan todos pueden iniciar la solicitud.
Requisitos previos para la certificación
- Implementación de un sistema de gestión de calidad: es necesario para cumplir con los estándares exigidos.
- Auditorías internas: para identificar posibles áreas de mejora y garantizar el cumplimiento de los requisitos de la certificación.
- Capacitación del personal: todos los empleados involucrados en la producción y manipulación de alimentos deben recibir capacitación en prácticas seguras de higiene y manipulación.
- Procedimientos de control: definir y documentar los procedimientos de control de calidad, seguimiento de productos y medidas preventivas para garantizar la seguridad alimentaria.
Cumplidos estos requisitos previos, la empresa está lista para iniciar el proceso de obtención del certificado IFS.
Durante este proceso, la empresa se someterá a una auditoría exhaustiva por parte de un organismo certificador acreditado. Esta auditoría evaluará el cumplimiento de los requisitos de la certificación en áreas como la gestión de la calidad, la higiene y seguridad alimentaria, el control de procesos, la trazabilidad de productos, entre otros.
Importancia de la certificación IFS en la industria del embotellado
En la industria del embotellado, obtener la certificación IFS es un logro que marca la excelencia en la calidad y seguridad de los productos envasados. Esta certificación se ha convertido en un estándar reconocido a nivel internacional que garantiza que los productos cumplen con los más altos estándares de higiene y seguridad alimentaria.
Además, asegura que las empresas de embotellado implementen prácticas rigurosas en sus procesos de producción. Esto incluye el mantenimiento de condiciones higiénicas óptimas en las instalaciones, la implementación de sistemas de trazabilidad efectivos y el control preciso de los procesos de envasado.
Uno de los principales beneficios de obtener el IFS es la confianza que ofrece a los consumidores y socios comerciales. Los productos envasados con esta certificación son reconocidos por su calidad y seguridad, lo que aumenta su aceptación en el mercado y fortalece la reputación de la empresa y ayuda a las empresas a cumplir con los requisitos legales y regulatorios en materia de seguridad alimentaria.
El certificado IFS juega un papel fundamental en la industria del embotellado al asegurar la calidad y seguridad de los productos envasados. Desde mejorar la confianza del consumidor hasta cumplir con los requisitos legales, esta certificación es un sello de excelencia que impulsa el éxito y la reputación de las empresas envasadoras.