Esta es la guía definitiva para aquellos que dudan qué tapones utilizar para tapar botellas de vino. En las últimas tres décadas la variedad de la oferta del mercado de los tapones ha aumentado considerablemente, debido a la irrupción de los materiales sintéticos en el sector como la mejor alternativa al corcho.
Pero, ¿para qué casos es mejor uno u otro tipo de tapón? Lo respondemos a continuación, tras repasar su historia y conocer sus tipos.
Historia y evolución de los tapones de vino
Los primeros tapones de vino rudimentarios datan del siglo V a.C. en la antigua Grecia, donde se usaban para cerrar tinajas.
Pierre Dom Perignon, un monje benedictino francés del siglo XVII, inventó los primeros tapones para botella de vino de corcho natural, con la intención de conservar el gas en el vino espumoso que producía en la abadía de Saint-Pierre de Hautvillers.
El monje se inspiró observando a los caminantes y peregrinos españoles, que cerraban sus bolsas y calabazas con cilindros de corcho, una técnica copiada de los agricultores íberos que vivían próximos a bosques de alcornoques.
Antes de Perignon, los cierres estaban hechos de madera embebida en brea o resina, pero el vino se solía echar a perder fácilmente, ya que no era el sistema más eficaz.ç
Desde hace siglos, el corcho natural ofrece una combinación inigualable de elasticidad, permeabilidad y porosidad que permite la micro-oxidación necesaria para la crianza y evolución del vino en botella.
La utilización del tapón fabricado con corteza de alcornoque marcó un punto de inflexión en la conservación del vino y, por extensión, de todo el sector. Aunque su popularidad sigue siendo incuestionable, en las últimas décadas han surgido varias alternativas, que nacieron para solventar algunos problemas del tapón tradicional que son bien conocidos por los productores.
Tipos de tapones y sus características
Los principales tipos de tapones que se utilizan actualmente en el embotellado de vino y cava son tres: de corcho, sintéticos y de rosca. Es preciso conocer sus ventajas e inconvenientes para comprender mejor sus usos y aplicaciones en la enología.
Tapones de corcho natura
El corcho natural sigue siendo el rey de los tapones por su capacidad de permitir la micro-oxidación. Sus principales características son:
- Gran elasticidad que permite un sellado óptimo.
- Porosidad controlada que permite la micro-oxigenación.
- Impermeabilidad a líquidos y gases.
- Gran tradición y romanticismo enológico.
Sin embargo, no está exento de riesgos como la contaminación por TCA, de estropearse por falta de hidratación o defecto de fabricación y de fragmentarse al ser descorchado.
Tapones sintéticos
Los tapones sintéticos son la alternativa moderna y más popular al corcho natural. Están fabricados con polímeros elastómeros de alta calidad, que ofrecen grandes prestaciones:
- Total impermeabilidad y garantía de ausencia de TCA.
- Gran uniformidad entre tapones. Se fabrican en moldes.
- Mayor facilidad de extracción e inserción, sin riesgo de romperse en pequeños pedazos al ser atravesados por el sacacorchos.
- Amplia gama de colores y posibilidades de personalización.
Su principal desventaja (que también puede ser una ventaja) es que no permiten la micro-oxigenación, como el corcho, por lo que no se utilizan para envejecer vinos pero sí para su retapado una vez abiertos.
Tapones de rosca
Los tapones de rosca son otra alternativa en auge por su hermeticidad total. Sus características son las siguientes:
- Cierre hermético que preserva el vino.
- Fáciles de abrir y cerrar, sin utilizar herramientas.
- Permiten volver a tapar el vino ya abierto de forma fácil.
- Versátiles, se adaptan a cualquier botella.
Cómo afectan los tapones a la conservación del vino
Dadas las diferencias que mantienen entre ellos, los tapones tendrán diferentes efectos sobre la conservación del vino.
Influencia en la maduración y calidad
Los distintos tipos de tapones influyen en la evolución y calidad del vino en botella:
- El corcho permite la microoxigenación necesaria para la crianza.
- Los sintéticos limitan la oxidación, por lo que conservan los aromas primarios.
- Los tapones de rosca previenen la oxidación.
La elección del tapón debe realizarse en función del potencial de guarda y maduración deseado para cada vino.
Elegir el tapón adecuado para tu vino
A la hora de seleccionar el tapón, se deben considerar factores como el tipo de vino, su potencial de envejecimiento y la imagen de marca deseada.
- Vinos jóvenes: tapón sintético o de rosca.
- Vinos de guarda: tapón de corcho natural.
- Vinos con riesgo de oxidación: tapón de rosca.
Cada tapón tiene sus ventajas para conservar y potenciar los vinos. La elección depende, en último término, de cada enólogo y bodega.